Marta del Campo y Enrique Mesa

El Compliance laboral es, y más en el ámbito laboral, un conjunto de herramientas y sistemas dentro del Derecho laboral que permiten prevenir que se materialicen riesgos y sanciones del ámbito laboral. Podríamos resumirlo en “sistemas de control y auto-vigilancia” para evitar incumplimientos.

Marta del Campo, abogada laboralista en ECIJA, nos explicó en el primer “Podcast de Enrisk” como el Compliance laboral no sólo se limita a la empresa privada, sino como también tiene importancia en otro tipo de figuras, como la Administración Pública, las Universidades o las ONG.

En el podcast [min. 18’] comentamos el caso de los riesgos en los que incurren las empresas al incorporar a estudiantes en prácticas mediante convenios con las Universidades. El objetivo de estos convenios es que los estudiantes pongan en práctica los conocimientos adquiridos, pero no que realicen tareas que realmente corresponderían a los propios empleados de la empresa. Esta situación es especialmente relevante cuando hablamos de un estudiante bajo convenio de prácticas, es decir un estudiante que no tiene ninguna vinculación laboral con la empresa, sino que únicamente va a aprender. Sin embargo, por errores del día a día dentro de la empresa, muchas veces nos encontramos con situaciones en las que a los estudiantes, la empresa se ve obligada a reconocerles una relación laboral, incluso indefinida, o casos en los que se le abona una compensación errónea, o bien casos en los que no se ha realizado el debido alta en Seguridad Social y correspondiente cotización por el estudiante.

Por otro lado, tenemos una figura similar, que muchas veces genera confusión: los contratos laborales en prácticas, a través de los cuales sí se genera vinculación laboral entre la empresa y la persona firmante. Sobre este último escenario, es muy importante detectar dos riesgos: casos en los que se abona un salario por debajo de lo debido, y casos en los que la duración máxima del contrato se excede y se convierten en trabajadores y trabajadoras indefinidos. Sobre la primera cuestión, hemos de recordar que, para evitar sanciones y reclamaciones, el salario no puede ser inferior al sesenta o por ciento durante el primero o al setenta y cinco por ciento el segundo año de vigencia del contrato, respectivamente.

Por ello, para Universidades, empresas y estudiantes, el Compliance es una herramienta de gran utilidad, ya que las sanciones para estos escenarios pueden ser variadas, desde la obligación de cotizar por el estudiante bajo convenio, abono de cantidades adeudadas con intereses, hasta multas de altos importes.

Resulta especialmente interesante cómo el sistema de Compliance laboral puede funcionar como herramienta para garantizar que las prácticas (ya sean laborales o no), cumplen con sus objetivos y condiciones legales. Así, la Universidad, como tercero garante, actuará: (i) asegurando que sus estudiantes aprenden lo esperado de unas prácticas profesionales; (ii) asegurando que sus derechos son respetados y sus prácticas cumplirán con el objetivo formativo que tienen y (iii) asegurando, para la empresa, que evitará potenciales responsabilidades derivadas de malas praxis.

Resulta interesante la potencial utilidad de los canales de denuncia en este ámbito. Los canales de denuncia, con los que puedan contar las Universidades, habilitan un canal de comunicación entre alumno y universidad que permitiría detectar cuándo no se está cumpliendo con lo acordado en el convenio de prácticas. Finalmente, para la empresa, será vital contar con sistemas de autocontrol, como por ejemplo, alarmas de revisión y seguimiento de los acuerdos de prácticas y guías de incorporación para tutor y estudiante que permitan tener claros los términos para unos y otros sobre cómo interactuar, qué se puede delegar y qué no puede hacer un/una estudiante.

Enlace de interés: Las becas en el punto de mira, en La Voz de Galicia

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